Tras la escalada del dólar blue de fines de abril, cuando rozó los $500, el peso argentino sufrió una fuerte pérdida de valor en las casas de cambio uruguayas, donde la moneda estadounidense ya cotiza a más de $1.000.
Así, el valor trepa a más del doble de lo que cuesta comprar un dólar en la city porteña (donde el miércoles cerró a $469) y de la cotización de los dólares financieros, con el MEP y el Contado con Liquidación (CCL) alrededor de $435.
Incluso es más caro que el llamado dólar “Qatar”, que incluye un 30% del impuesto PAÍS, 45% a cuenta de Ganancias y 25% de adelanto de Bienes Personales, implementados en las compras con tarjetas en el exterior, con una cotización cercana a los $470.
De esta forma, si un turista viaja a Uruguay con pesos argentinos, la cotización de referencia respecto al dólar estadounidense oscilará entre $804 y $1.010.
Desde hace varios años, ante la inestabilidad del peso argentino, en los bancos de los países vecinos el precio argentino ya se tomaba a un precio más bajo, pero era posible encontrar una cotización más favorable en las casas de cambio. Sin embargo, tras la corrida cambiaria que llevó al dólar blue a casi $500, los guarismos se emparejaron y ahora ambas opciones resultan igual de desfavorables para los argentinos.
La incertidumbre política y económica argentina ya había llevado a los países limítrofes a tomar recaudos respecto a la volatilidad de la moneda, pero la escalada del dólar paralelo de las últimas semanas profundizó la situación y desvalorizó aún más el peso argentino en el exterior.
Esto lleva a que los bancos y las casas de cambio en el extranjero sean renuentes a tomar billetes de nuestro país, ya que pierden su valor de forma constante.

