Primero, y con la proximidad de las fiestas, la producción de Gran Hermano decidió darles una sorpresa a los jugadores y les envió un arbolito para que armen entre todos. Luego, los chicos recibieron saludos de sus familiares, a través de videos caseros en los que les transmitieron amor y fuerzas para seguir adelante. Un gesto muy celebrado y agradecido por todos, que terminaron llorando con desconsuelo algunos mientras que otros, salieron más fortalecidos que antes. Ahora llegan las fiestas y la casa está revolucionada, con cambios, anuncios, sanciones y mucho movimiento. No hay un día sin novedades en la casa más famosa del mundo.
Primero fue el anuncio de que durante dos semanas no habrá eliminados. Es que como las fiestas caen sábado y domingo, las dos galas de eliminación fueron suspendidas. Por eso mismo, estas dos semanas se aprovechará para reforzar la casa con más competidores: primero los ingresos de los nuevos, Camila y Ariel; y luego los exparticipantes. Primero Juliana, que fue votada por sus compañeros para volver a entrar y el lunes el voto del público definirá otros dos ingresos, que se sumarán de forma inmediata, en ese mismo momento.
Con el ingreso de Juliana a la casa llegó también la primera sanción fuerte por parte de Gran Hermano. Es que la joven santafesina habló de más y violó una de las reglas que le habían explicado, debía respetar: no filtrar información externa. En un sobre rojo venía un comunicado que Santiago del Moro leyó el aire en el último debate: Juliana no podrá participar de la próxima prueba del líder que se llevará a cabo el martes que viene, no podrá nominar a ningún compañero y automáticamente pasa a placa.

Esta noche, como en tantas otras casas del mundo, los hermanitos celebrarán la Nochebuena y Telefe transmitirá en vivo el particular festejo. Dentro de la casa, los participantes tendrán un menú especial: matambre con ensalada rusa, pionono de atún, vitel toné y tomates rellenos. También tendrán manteles, vajillas y decoración navideña.

Para el postre está previsto helado y para el momento del brindis, beberán champagne, pero solo una copa cada uno. Habrá que ver si Gran Hermano tomará en cuenta el pedido de los chicos, que le solicitaron si al menos para estas dos noches especiales de festejos podían ser un poco más flexibles con la cantidad de alcohol que les permiten ingerir.
A su vez, por un rato romperá el aislamiento, ya que ellos no tienen permitido tener relojes y desde su ingreso a la casa perdieron noción de todo registro vinculado al calendario y al horario, o sea no saben qué día es ni saben la hora más que por sus especulaciones o la puesta y la salida del sol. Pero esta vez, cuando se cumplan las 12 de la noche, podrán saber la hora exacta.
No se sabe aún si recibirán regalos por parte de Gran Hermano o si les espera alguna sorpresa. Lo cierto es que será una noche dura, de extrañar afectos y algunos de los chicos están movilizados. Desde temprano están acostados pensativos, durmiendo la siesta o algo melancólicos preguntándose cómo estará afuera su familia. Sin dudas, no será una noche más.

