Imposible entender las prioridades de la gente. Llegaron los brigadistas salteños que fueron enviados a Corrientes a sofocar el terrible incendio. Lejos de ser recibidos como héroes, solamente los familiares fueron a aplaudirlos.
La imagen de un abrazo fundido entre un joven rescatista y su madre expresa todo. En la localidad de Gral. Pizarro nadie salió a recibir como debe ser a sus héroes Edgar Rojas y Franco Sosa.
Edgar ni bien bajó del autobomba corrió abrazar a su madre y el resto de los familiares.

