Pese a que la actividad industrial había mostrado una mejora del 4,6% en enero respecto del mes anterior, la capacidad instalada de la industria volvió a retroceder en el primer mes del año, a 56,2%, 0,4 puntos menos que a fines de 2018, según informó el Indec. Con especial fuerza en el sector textil y automotriz.

Así la capacidad ociosa de las instalaciones industriales se mantiene en el peor nivel desde mediados de 2002.

Ya en diciembre había verificado una caída a 56,6%, luego de que en los últimos dos años había oscilado entre un 60 y 67 por ciento. Y es porque la actividad industrial en enero todavía caía 10,8% interanual.

“La reversión de la caída de la actividad industrial no es clara y hay que esperar para hablar de una recuperación. La actividad industrial sigue en niveles bajos, a pesar de la recuperación incipiente, que no sabemos si se va a mantener”, dijo Guido Lorenzo, economista de LCG.

A las dificultades en la recuperación hay que sumar la suba que está realizando el Banco Central en las tasas de interés.

El sector textil, uno de los más golpeados

“Este dato es de enero, cuando las tasas estaban bajando. Y en febrero bajaron fuerte. En marzo, con la nueva suba de tasas, dudo que mejore”, agregó Lorenzo.

Según el Indec, los bloques sectoriales que se ubicaron por debajo del nivel general de la industria son: productos de caucho y plástico (48,4%), la industria metalmecánica excepto automotores (38,4%), productos textiles (31,4%) y la industria automotriz (15,7%).

Los bloques sectoriales que presentaron en enero niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general son: productos del tabaco (83,9%), refinación del petróleo (76,6%), industrias metálicas básicas (71,7%), sustancias y productos químicos (68,9%), papel y cartón (67,4%), productos alimenticios y bebidas (57,5%), productos minerales no metálicos (57,1%) y edición e impresión (56,7%).

“No parece observarse la recuperación en enero”, coincidió Pablo Dragún, director de CEU-UIA, aunque advirtió que la capacidad instalada no se mide en forma desestacionalizada, sino interanual.

“Es que el sector automotriz cayó muchísimo. Se vincula a las recientes suspensiones y paradas por mantenimiento (reparaciones y vacaciones). Y textil cayó muchísimo, es un sector muy golpeado”, agregó.

El gobierno había festejado la mejora mensual en la actividad al decir que reforzaba “la hipótesis de que la recesión habría tocado su piso en noviembre y que a partir de diciembre la economía ya se encontraría en fase de recuperación”.

Pero los privados advierten que es necesario esperar dos a cuatro meses de datos intermensuales positivos para afirmar una reversión de la caída que sufrió el sector y que se corrobora en la caída del empleo industrial.