En un año electoral, claramente se aceleró la dolarización de los ahorros frente a la aceleración de la inflación y a la expectativa de un mal desempeño del oficialismo que ya pone en serias dudas la posibilidad de renovar el mandato del presidente Mauricio Macri.

Así como en 2018 la bomba de las Lebac estalló para abril, cuando los grandes fondos de inversión asumieron que ya era inviable la política monetaria que llevaba adelante Federico Sturzenegger en el Banco Central, ahora impactan más los temores políticos que los efectos monetarios de las medidas que toma el actual presidente del BCRA, Guido Sandleris.

Con muchos menos instrumentos para intervenir en el mercado, el BCRA tomó este miércoles tres decisiones para enfriar la fiebre por el dólar: subió la tasa de referencia en pesos, absorbió más pesos de los que anunció y jugó fuerte en el mercado de futuros.

La combinación de medidas tuvo efecto durante la jornada, pero será necesario ver si en los días siguientes si ese efecto alcanzó para contener a los grandes jugadores y derrama sobre los ahorristas minoristas que sólo llegan a los “beneficios” de la política de capitalización financiera a través de la tasa de interés de los plazos fijos, que se mantiene por ahora en un promedio de 35% anual, muy poco diferencial frente a una inflación que ya el consenso ubica por encima de 30%.

1. Suba de tasas
El BCRA aceptó una tasa promedio para Leliq de 46,014%, una suba significativa frente al martes, cuando cerró en 44,486%.

Especialmente cuando se observa la tasa máxima convalidada, que saltó de 44,988% el martes a 49,989% el miércoles.

2. Menos pesos en la calle
El Central también absorbió más pesos de los que había anticipado. Salió a ofertar Leliq por $200.000 millones y terminó absorbiendo $212.661 millones. Significa que habrá menos pesos circulando y por lo tanto menos pesos para comprar dólares.

3. Dólar futuro
Aunque en un primer acuerdo con el FMI estaba limitada la posibilidad del BCRA de vender dólares a futuro, este miércoles jugó fuerte en todos los vencimientos. En el BCRA dicen que esa es información reservada y que no van a comentar la operación para garantizar el impacto.

En el mercado se estimó que hubo operaciones importantes, pero el secreto primó y solo trascendió la jugada y no el resultado. Hubo una ayuda extra; la decisión de mantener a Argentina como mercado de frontera y emergente evita ventas masivas de acciones y bonos, pese a lo cual el riesgo país volvió a los 700 puntos.

Sin chances de vender dólares mientras esté en el rango de la banda de fluctuación, que este miércoles fue de $38,399 a $49,693, el BCRA acudió a los pocos instrumentos de política monetaria que tiene a mano mientras la mayor atención del mercado está puesta en las encuestas y, fundamentalmente, en la capacidad del oficialismo de revertir una serie de datos críticos cómo el fallo de la Corte Suprema a favor de San Luis que expuso la poca capacidad de gestión y la decisión de una comisión bicameral del Congreso de derogar tres DNU exponiendo un fracaso político del oficialismo.

En la medida que los datos políticos no aporten seguridad a los mercados sobre las chances de renovar mandato, se mantendrá la inestabilidad en los mercados.