Estados Unidos atraviesa la ola de frío polar más acuciante de los últimos treinta años. Las temperaturas extremas ya han causado seis muertes en el medio oeste del país. Desde el Golfo de México hasta Maine, hay ciudades que sufren temperaturas de entre 30 y 50 grados bajo cero.

La ola de frío llegó hoy y se extenderá por buena parte de la región afectada. La principal ciudad afectada es Chicago. La ciudad más importante del estado de Illinois, junto a los Grandes Lagos, tiene mínimas de 29 grados bajo cero. Allí viven 2,7 millones de personas, que sufren temperaturas más bajas que en la Antártida.

Los vientos generan más frío, con lo que Chicago ha llegado a tener 46 grados bajo cero, una cifra sólo superada por Duluth, Minnesota, que registró casi 50 grados. El gobernador de Illinois, J. B. Pritzker, declaró zona de desastre la ciudad, que constituye el tercer núcleo urbano de Estados Unidos, debido a la “seria amenaza a la salud” que representan “temperaturas potencialmente históricas”.

El aeropuerto internacional de Chicago, O´Hare, debió cancelar 1325 vuelos. Otros 326 vuelos fueron cancelados en el vecino aeropuerto de Midway. El servicio postal y varios tramos de ferrocarril también debieron ser suspendidos.

La nota de color la dio la policía de Westchester, que pidió que no hubiera actos delictivos porque hace “demasiado frío para cometer crímenes”. Mientras, se refuerzan los controles para evitar accidentes.

De momento hubo tres muertos por accidentes de tráfico causados por las malas condiciones climáticas, que se suman al fallecimiento de un hombre que en la puerta de su casa de Minnesota no encontró las llaves y murió congelado; otro muerto por congelamiento en Detroit; y un sexto que sucumbió mientras apaleaba nieve en Milwaukee.